Ni matrimonio gay ni voto directo para el presidente en proyecto de Constitución de Cuba


La Comisión de la Asamblea Nacional encargada de redactar el proyecto de nueva Constitución de Cuba decidió eliminar la definición del matrimonio igualitario en el texto, uno de los temas que había causado más oposición de grupos religiosos en la isla y podía afectar su aprobación en un próximo referéndum.

La Comisión, organizada por el Partido Comunista y presidida por su primer secretario, el ex gobernante Raúl Castro, también decidió no incluir demandas populares como la elección por voto directo del presidente.

La propuesta inicial de Constitución fue debatida en asambleas convocadas por el gobierno en todo el país entre agosto y noviembre de este año, en las que participaron casi nueve millones de personas, según datos oficiales. Las opiniones de los ciudadanos fueron compiladas por funcionarios del Partido, discutidas en su Comité Central y presentadas a la Comisión para ser tomadas en cuenta en el borrador final. El texto constitucional deberá ser aprobado en una consulta popular en febrero.

Aunque aún no se ha hecho público el borrador, los órganos del gobierno y sus funcionarios, recién estrenados en las redes sociales, han estado publicando en Twitter información sobre el documento, que fue presentado a los diputados el martes.

“La Comisión propone diferir el concepto del matrimonio, es decir, que salga del Proyecto de la Constitución, como forma de respetar todas las opiniones”, publicó en Twitter la Asamblea Nacional. “El matrimonio es una institución social y jurídica. La ley definirá el resto de elementos. En el Código de Familia deberá establecerse quiénes pueden ser sujetos del matrimonio, se realizará #ConsultaPopular y Referéndum, en un plazo de dos años a partir de una propuesta de disposición transitoria recogida en el propio proyecto”.

El artículo 68 que definía el matrimonio como la unión entre dos personas fue el más polémico y habría originado más de 192 mil opiniones. “La mayoría propuso sustituir la unión concertada entre dos personas y volver a que sea entre un hombre y una mujer como está en la actual Constitución”, según reportó Cubadebate. En particular, el artículo generó una fuerte oposición entre evangélicos, católicos y otras iglesias en la isla, quienes desplegaron un activismo inusual para instituciones que usualmente se mantienen fuera de la política en Cuba.

El nuevo artículo, ahora número 82, define al matrimonio como “una de las formas de organización de las familias. Se funda en el libre consentimiento y en la igualdad de derechos, obligaciones y capacidad legal de los cónyuges. La ley determina la forma en que se constituye y sus efectos”. El artículo reconoce también las uniones de hecho.

La diputada Mariela Castro Espín, hija del ex gobernante y principal promotora del matrimonio gay en la isla, rápidamente contestó el tuit de la Asamblea para subrayar que la decisión de la Comisión no era “un retroceso”.

“Desafortunadamente el mensaje tuiteado por nuestro órgano legislativo mutiló la nueva propuesta y con un enfoque no apropiado lanzó al ruedo lo que muchas personas están interpretando como un retroceso. Con toda la responsabilidad debo aclararlo: la nueva fórmula sostiene la esencia del artículo anteriormente propuesto (68), pues borra el binarismo de género y heteronormatividad con el que estaba definido el matrimonio en la Constitución de 1976”, escribió Castro Espín en Facebook.

“La variación en la nueva propuesta estriba en las sustitución de ‘personas’ por ‘cónyuges’, cuestión que mantiene la posibilidad de que todas las personas podamos acceder a la institución matrimonial. Además coloca como elemento novedoso las uniones de hecho, sin atarlas a género alguno”, añadió Castro Espín. “No hay retroceso, la esencia del artículo 68 se mantiene, la lucha continúa, ahora démosle el SÍ a la Constitución y luego cerremos filas para lograr un Código de Familia tan avanzado como el nuevo texto constitucional. Cuba es nuestra, Cuba es de todos y todas. No hemos cedido ni cederemos a los chantajes fundamentalistas y retrógrados que se oponen políticamente al proyecto emancipador de la Revolucion Cubana”.

Durante los años en los que su padre estuvo al frente del gobierno, Castro Espín intentó, sin éxito, la aprobación de un nuevo Código de Familia que reconociera el matrimonio igualitario. La diputada había presentado la inclusión de este tema en el borrador inicial del texto constitucional como un logro político de la revolución cubana.

Muchos activistas LGBTI y personas que estaban a favor del cambio no escondieron su decepción.

“Verguenza y retroceso”, escribió el dramaturgo y escritor cubano Norge Espinosa en Facebook.

“Igual es preocupante la fuerza que tienen los grupos extremistas religiosos en Cuba, no es un retroceso pero es una concesión para salvar la constitución y mantener la unidad, me pregunto ¿es eso revolución?”, escribió Rogelio José Collado Sosa, en el blog del periodista estatal y activista LGBTI Francisco Rodríguez Cruz.

“Sorpresa y decepción para los entusiastas del artículo 68. Alivio para los detractores. Si fue una estrategia para desviar la atención de otros asuntos también inportantes, tuvo un éxito encreible ¿No era de preveer la gran polémica y falta de consenso en el artículo? Increíble lo que está pasando. Como cubana me siento utilizada”, escribió Yalina Cañizares.

Pero la fuerte oposición mostrada al artículo 68—grupos evangélicos, por ejemplo, produjeron videos en contra que circularon en las redes sociales, recogieron firmas y pusieron carteles a favor del “diseño original” de la familia—podía provocar una alta abstención o votos en contra de la nueva Constitución, un proyecto concebido por Raúl Castro para cimentar la división de poderes y el mantenimiento del socialismo en Cuba tras su muerte. La participación en las últimas elecciones para diputados en marzo fue una de las más bajas en los últimos 30 años.

Rodríguez Cruz, cercano al CENESEX y a Castro Espín, pidió a apoyar la estrategia política tras la decisión de no definir el matrimonio igualitario en la Constitución.

“Si resulta posible desplazar el diferendo hacia la discusión de la ley, y garantizar mayor unidad en el voto del referendo constitucional, con una salida que nos permite avanzar, pues yo estoy de acuerdo”, escribió Cruz en su blog.

La Comisión también dejó fuera otras sugerencias de la población como la posibilidad de elegir en voto directo al presidente, un reclamo común en los comentarios en los sitios de prensa oficiales y entre académicos e intelectuales. Según cifras dadas a conocer el martes en la sesión de la Asamblea Nacional, solo se recibieron un poco más de 11 mil opiniones reclamando el voto directo. Los medios oficiales también reportaron opiniones recogidas en contra de reformas propuestas por Raúl Castro para imponer una edad límite para postularse al cargo de presidente (60 años) y restringir a dos los mandatos. Pese a las opiniones en contra, estas dos propuestas también se mantuvieron en la propuesta final.

“Se propone se mantenga la edad límite de 60 años para ser electo Presidente de la República y el mínimo 35; asimismo limitar la elección a dos periodos de cinco años. Se propone mantener la forma de elección del presidente expresada en el primer Proyecto de Constitución”, publicó la Asamblea Nacional en Twitter.

Uno de los principales reclamos de los cubanos durante los debates del borrador de la Constitución fue el derecho a un abogado desde el momento mismo de la detención, reportó Cubadebate. Según las cifras oficiales compiladas por el Partido Comunista, más cubanos estarían interesados en hacer obligatorio el trabajo que en el aumento de los salarios También según estas estadísticas, solo el 3 por ciento de los participantes criticaron el proceso de consulta del texto.

Las opiniones de los cubanos en el extranjero, quienes fueron invitados a participar en el debate a través de un sitio digitial, fueron agrupadas en 978 propuestas, de las cuales 391 fueron aceptadas, dijo el secretario del Consejo de Estado, Homero Acosta. Las propuestas tampoco han sido publicadas.

Acosta dijo que en total la Comisión redactora hizo 760 cambios, entre ellos la inclusión de la referencia al comunismo, que había sido eliminada en el primer borrador. El preámbulo del proyecto de Constitución ahora señala que “solo en el socialismo y el comunismo el ser humano alcanza su dignidad plena”.

Siga a Nora Gámez Torres en Twitter: @ngameztorres



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