¿Por qué Biden no es el mejor contrincante para someter a Trump? 1/2 – Énfasis – El más escopetado y novedoso anales electrónico de la República Dominicana



Joseph B. Biden no es alguno que se pueda convocar de ser un político impresentable. Por sus modales, por su larga test, por su hechos política. Su rasgo  político es el de un defensor de un abierto franja de la aula average blanca de intereses elevados. Se ha mencionado que es “Mr. middle class”, el hidalgo aula average. `
Presente adecuadamente, su jugada político le ha alineado a que pueda tragar las mismas o parecidas decisiones que son las que  han aceptado que un astro como Trump sea deán. Muchos políticos demócratas e igualmente muchos  republicanos tienen las mismas características y carencias de Biden. Trump ha polarizado la política entre los políticos del sistema y él como el defensor anti estatus quo. Biden es un tópico de la aula política. Uno de ellos. Para el suceso que maneja Trump, Biden es pan comido.
No así Sanders, que es otra cosa y desarma el plática de Trump anta la aula trabajadora blanca y multirracial, anta las carencias del sistema de Salubridad, respecto a la altibajo y concurrencia de la profusión, anta la apuro de llevar a cabo políticas económicas expansivas. Anta Sanders, Trump se tiene que insertar en lo que es, un patrón en examen de ganancia, un jefe de la América blanca y excluyente, un proteccionista, un cebón de estribor extrema o afligido del podrido (un extremista), que no comprende los desafíos del orbe contemporáneo  y el multilateralismo, y que se aliena de los aliados de EE.UU. en el fuera.
Del consenso sobre el  New Deal…
Para comprender esta ratificación hay que proceder a los tiempos de Franklin Delano Roosevelt, quien durante sus cuatro mandatos transformó a los Estados Unidos de América, de un patria con gran altibajo social y económica, conflictos sociales y de clases, en otro muy menos, gracias a una política de estímulos económicos, impuestos progresivos, grandes inversiones públicas en presas, carreteras y obras públicas en ideal.
Todavía se aseguraron los impuesto sociales, económicos y políticos del aldea perseverante, es asegurar, de los asalariados. Imparcialmente,  el llamado New Deal o Novel Trato, no era una arcadia, ni un staff desconocedor, sin embargo fue una índole de tiempo de oro para la gran conjunto de los norteamericanos.
La argumento del New Deal fue duradera. Se puede asegurar que se creó un consenso de influencia entre Demócratas y Republicanos, que duró décadas, en que el estructuración político y social creado por Roosevelt no debía vulnerarse. Y la amovible para ello era pragmática, los políticos sabían que quienes fueran versus ese estructuración, simplemente  no obtendrían los votos necesarios para agregar delante en su hechos política.
Obviamente, comparado con algunos países europeos que tenían estados de confort con políticas sociales, de sanidad y impuesto de cuna más universalistas, el brazo de confort de los Estados Unidos era más menguado, ya que el individualismo en ese patria siempre ha sido más inculpado que en Europa.
Hay que proceder a los abriles de la lapso de los 60 para ver como las fuerzas opuestas al estructuración “Rooseveltiano” comenzaron a conquistar decorado. Los vida decisivos fueron la boxeo  llevada a jarcia por  el hecho por los Tarifa civiles y la pelea de Vietnam. Uno y otro vida fueron creando un creciente malestar con la aula política  y con el Aposento, entre muchos ciudadanos y especialmente entre las filas de votantes del Dividido Democrático. Se produjo una desidia de los jurado demócratas más racistas -opuestos a que se igualara en impuesto civiles y políticos a la entrada negra-, en torno a los republicanos y, eso  continuó, en la lapso de los 70.
El New Deal había contribuido a difundir y a generar a esa aula average blanca de los llamados extramuros o barrios residenciales de las arrabal de las grandes ciudades, sin embargo la movilización versus la pelea de Vietnam y la de los negros americanos, con sus reivindicaciones cívicas y políticas centradas en la señas y la origen, contribuyó a que tajada de esa aula trabajadora asalariada de intereses principios y altos de los extramuros, se afuera haciendo más conservadora y reprodujo el muestra de dechado de disposición social de lo que afuera de EE.UU. se llamaría la oposición típica de rebato a los que se sitúan abajo de ellos, propia de la estrecha burguesía , muy conocida en Europa en los momentos de remadura de movimientos fascistas.
al estructuración neoliberal ultramontano
Hay que marcar que aún igualmente cuando había un consenso con las políticas del New Deal, los principios corporativos habían financiado la principio de poderosos “think tanks” y fundaciones, dedicados a aprendizaje y repercusión de políticas conservadoras, de loor a las virtudes de la despejado sucursal y del lonja, y de los capital que tenía para todos, que se dejara desempeñarse a las fuerzas del lonja sin ninguna exclusión “autoritaria” o “totalitaria” de un Brazo compensador  e intervencionista, falsificado como “socialista” o “para-comunista”.
Las ideas de un Hayek -que en Europa era amado entonces algo insólito que  un desmedido individualista-, entre esos grupos de estribor efusivo era una antorcha. El Dividido Republicano fue acogiendo esas ideas y a esos grupos en su escultura. Y así se fue difundiendo una ideología de fundamentalismo de lonja en lo frugal y xenófobo en lo social, que fue calando entre sectores de principios y altos intereses de la entidad blanca e igualmente en los sectores negros e hispanos o latinos, más privilegiados o simplemente más oportunistas, descerebrados o desorientados.
Así pues, se fue sustituyendo el consenso “progresista” o progresista de modo progresivo sin embargo sin pausas. La sufragio de Reagan fue el permanencia de lo que pedantemente se puede mezclar la “ruptura epistemológica” con los títulos del New Deal. Si como se afirma por algunos Roosevelt utilizó el validez del Brazo con el objeto de valer la acontecimientos de la concurrencia, Reagan a arrancar  de 1980 dijo que haría lo mismo sin embargo en derrotero inversa, estableciendo un estructuración neoliberal ultramontano.
Los mantras de Reagan eran: depreciar los impuestos especialmente a los que tienen intereses y capital del ahorro más altos, insólito intervención del recibidor en el lonja y la acontecimientos de las personas, y políticas  a cobijo de los negocios en ideal que, según los neoliberales, crearían sacralización  y esta  se filtraría a todas las capas de la entidad. Naciente era el fábula neoliberal: al becar a los más ricos toda la entidad, inclusive los más pobres, se beneficiarían.
Estas ideas se convirtieron en hegemónicas y fueron sustituyendo a las ya consideradas anticuadas  del Novel Trato. Keynes fue vilipendiado. Milton Friedman se convirtió en el principiante mago frugal del neoliberalismo desde Chicago, pasando por Washington, hasta  el Pimiento de Pinochet.
En el Dividido Democrático asimismo los políticos se adaptaron o aceptaron tales ideas y decidieron que era mejor y más benefactor para ellos sobrenadar a cobijo de la garbo que no en versus. Eso les permitía encima acceder más financiación para sus campañas por las corporaciones. Si con antelación todos eran pro “new deal” o keynesianos, para reservar su harakiri político, presente todos o casi todos, eran neoliberales friedmanianos, por exacto razón.
Lo que ocurre es que los resultados económicos y sociales no respondieron a las panorama triunfalistas de los neoliberales. Las rebajas a los impuestos de las sociedades, al equipaje, a la nuncio, al arancel de la caudal de los de más altos intereses, no se filtraron en torno a toda la entidad hado que llevaron a una hiper concurrencia de la profusión y del ahorro en muy pocas manos.
El resultado de las políticas neoliberales
Todavía se redujeron los programas sociales que aseguraban un referente confort o la embobado supervivencia a los trabajadores de insólito intereses. El neoliberalismo hizo que para la abrumadora conjunto de los americanos la acontecimientos les afuera peor. Resumo el resultado de estas políticas con lo emboscado por el virtud Nobel de ahorro en 2001, Joseph E. Stiglitz (2015, La gran hueco):
“Todo el ampliación de las últimas décadas -y más-ha presbítero a los de hacia lo alto. Si hablamos de altibajo de rentas, Estados Unidos está más caduco que cualquier patria de la vieja Europa (…) Los países que más se parecen a nosotros son Rusia, con sus oligarcas, e Irán.
(…) un razón sustancioso de que tengamos tanta altibajo es que el 1 por ciento más mucho quiere que sea así (…) Los jurado del  1 por ciento más mucho poseen las mejores casas, los mejores colegios, los mejores médicos y las mejores formas de acontecimientos, sin embargo hay una cosa que no parece que el monises pueda agenciarse: erudición que su acaso está unida a las condiciones de acontecimientos del 99 por ciento restante. Eso es poco que, a lo hercúleo de toda la sucesos, el 1 por ciento ha gastado siempre por cubrir. No obstante demasiado tarde”.



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